• Corcho

Imágenes de un Masterchef con historia

Actualizado: 18 de feb de 2019


Sergio Puglia recibió a Corcho en el Hotel de Campo La Baguala, hogar y lugar de trabajo del reconocido chef y conductor de televisión. Contó algunos de los momentos más importantes de su vida a través de sus fotos preferidas



Foto 1



Mi madre y mi familia tenían la manía, me vestían de acuerdo a cada lugar que íbamos. Si íbamos al hipódromo yo iba vestido así, con los pantalones de montar, las botas. Por eso todo el mundo joroba con que yo soy un dandy. Ese es el Hipódromo de las Piedras. Nosotros íbamos porque a mis padres y a mis padrinos les gustaban las carreras. Pasábamos el día ahí, almorzábamos. Si íbamos al teatro iba de trajecito con corbata, si íbamos a la playa iba de short. Así me acostumbré y así soy ahora. También yo me visto para cada ocasión. Esa foto la tenía mi hermana porque le dieron una caja de fotos de mamá y un día revolviendo las encontró y me las pasó. Me parece fantástica.


Foto 2



Mis padres fallecieron, él se llamaba Ruben Daniel, por eso yo me llamo Sergio Daniel, porque los Puglia tienen todos el nombre Daniel, primero o segundo. Mi abuelo, mi bisabuelo, mi padre, los primos de mi padre, todos los Puglia hombre tienen Daniel. Y ella se llamaba María Virginia. Eran geniales, con caracteres totalmente diferentes el uno y el otro. Ella era una devoradora de la vida, era una mujer que le gustaba modificar, cambiar, crecer, evolucionar y él era una persona muy conservadora, totalmente diferente. Por eso se encontraron y se sostuvieron el uno al otro. Se divorciaron cuando tenía 18 años y estuvieron tres o cuatro años separados. Se volvieron a juntar y estuvieron hasta la muerte juntos. Fantástico, eso los pintaba de cuerpo entero.


Foto 3



Es el afiche del programa Con mucho gusto, de cuando me pase del Canal 5 al Canal 10 y debuté con el programa matutino. Fue histórico porque el canal 10 no tenía programas a la mañana, debutaba conmigo y fue un éxito. Tengo dos anécdotas con eso. Cuando estaba en el 5 lideraba los programas matutinos y una vez la gente de Ibope me dijo que en el rating me ganaba la señal de ajuste del 10. Entonces yo hice una campaña todos los días cuando empezaba el programa en la que decía: "Si usted me está viendo tiene que llamar a tal lugar". Entonces todo el mundo empezó a llamar. A tal punto fue la avalancha de llamadas que las empresas que medían el rating me convocaron y me pidieron que pare con la campaña porque no podían trabajar. Y entonces me dijeron: "Te pedimos disculpas", y ahí corté la campaña. Un año después, en el 2003 me voy al 10. Con mucho gusto lideró durante dos años y de repente me ponen segundo en rating. Entonces voy a Ibope y les digo: "¿Cómo fue que de la noche a la mañana mantengo la incidencia de televisores encendidos pero estoy segundo?" Y me dijeron: "Bueno Puglia, no se puede quejar, estuvo dos años liderando. Si usted quiere le hacemos un estudio de marketing, unos focus group que le cuestan 16 mil dólares". Entonces les dije: "Quiere decir que me están chantajeando", me levanté y me fui


Foto 4



En esa foto está Susana (Giménez) que fue testigo de mi casamiento. Somos amigos de toda la vida. Susana es una de las grandes amigas de la vida. Una mujer con una gran generosidad, con una luz propia, una mujer muy talentosa. Hemos cultivado una relación fantástica. Me preguntaban: "¿Qué Susana?, la Giménez". Todo el mundo pensaba que yo era un bluff (engaño), que era un globo que estaba vendiendo pompas de jabón. El día de mi casamiento yo invité a Susana, a Mirta, a Susana Rinaldi, invité a gente amiga. Cuando Susana me confirmó que venía yo no le dije nada a nadie, la prensa me llamaba y le preguntaban a la wedding planner si venía o no y ella no confirmaba nada, porque la orden era no confirmar. Ellas venían porque eran mis amigas. Yo abrí las puertas a la prensa porque no podía ser tan imbécil de no hacerlo.

Venir fue un acto de generosidad, se vino desde Buenos Aires a Punta del Este y de Punta a Montevideo. Yo le había reservado la suite en el Sheraton y volvió la misma noche a Punta del Este. Al otro día fui para allá porque perdió un anillo de brillantes adentro del auto. Ella me llamó y me dijo: "¡Nene se me cayó un anillo de brillantes!" Estábamos todos desesperados atrás del anillo. El chofer un tipo brillante, buena gente me dijo: "Acá está el anillo". A Susana la conozco hace 20 años, a mi me la presentaron en Buenos Aires pero después seguimos la relación en Punta del Este. Yo cumplo el 28 de enero y ella el 29, entonces yo le mandaba el regalo para el cumple. Ahí empezó un ida y vuelta. Tenemos amigos comunes, coincidimos en un montón de lugares. Es una mujer fantástica.


Foto 5


Los perros tienen dos años ahora. Yo tenía una pincher que se llamaba Oriana que era de Horacio (esposo de Puglia). Cuando él llegó a mi vida llegó con la pincher. Yo al principio no estaba acostumbrado a perros tan falderos, sino a perros grandes. Un día ya con Oriana en casa Horacio me dice: "¿Dónde está la perra?". Entonces empecé a buscarla por la casa y cuando llegué al dormitorio la perra estaba acostada en la cama entre almohadones. A mi me pareció fantástico. Me enamoré a primera vista. La perra vivió 16 años. Aguantó hasta el casamiento, una semana después se murió. Yo caí en una depresión que no te podés imaginar, porque la perra vivía encima mio. Yo no me di cuenta que estaba deprimido. Cuando presenté el libro sobre mi vida lloraba permanentemente, hablaba y lloraba. Entonces mi amigo Mario Morgan se acercó y me dijo: "Estás totalmente deprimido, tenés que ir al médico. Estás loco, yo mañana me voy a Miami y se me va a pasar", le dije. Y ahí me dijo: "Yo sé por qué estás deprimido, pensalo". Me fui a Miami y estando allá el que le había vendido Oriana a Horacio le mandó una foto de un chihuahua negro. Recién había nacido. Él quería que yo tuviera una perra. Cuando me mostró la foto dije que no sabía qué hacer. Cuando llegamos a Montevideo fuimos a ver a la perra y en donde estaba ella estaba el hermanito. Cuando me dieron a la negra me puse a llorar y dije: "Es mi perra, la quiero". Y Horacio me dijo: "Si llevamos a la negra nos llevamos el camel". Él se llama Renzo y ella se llama como la actriz que yo más adoré en mi vida Gina Lollobrigida, así que se llama Gina.


Foto 6



Eso fue el cambio de mi vida, yo creo que en el caso de Masterchef mi vida ha sido un antes y un después. Yo soy una persona popular, con prestigio, con imagen, con todo lo que vos quieras. Pero Masterchef me ha dado una gran satisfacción. Yo luché toda mi vida porque la cocina estuviera en primera línea, porque la cocina fuera tema de conversación en las oficinas, que la gente de alguna forma se diera cuenta que la gastronomía no es solamente comer, sino que es un hecho cultural y que eso es magnífico porque es una carta de presentación. Frente a eso Masterchef me ha dado la posibilidad desde todo punto de vista de que todo el mundo esté considerándolo y eso es fantástico.


María Eugenia Arana / Agustín Escudero

Octubre 2018

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